La Preparación Física y su contribución al proceso formativo del jugador (I)

“Un enfoque innovador, motivante e integrador”

Esta temporada, fruto de mi condición de preparador físico y entrenador en un equipo de formación, y coincidiendo normalmente con esos momentos que a diario dedico a la investigación – planificación, me he planteado en numerosas ocasiones la necesidad de maximizar la aportación que desde este ámbito de entrenamiento se realiza al proceso formativo de cada jugador.

Habitualmente, en el tiempo destinado a la Preparación Física, existe una clara orientación hacia el planteamiento de ejercicios – actividades destinadas a la mejora física del jugador que abordan el trabajo de las cualidades y/o capacidades físicas de mayor implicación en su rendimiento deportivo de forma aislada o analítica. Este planteamiento, pese a posibilitar la mejora física especifica del jugador, no contribuye a la integración y transferencia de la misma a las situaciones de juego a las que este deberá enfrentarse, y en las cuales deberá rentabilizar su evolución física (hecho para el cual debemos capacitarle), y, en consecuencia, no atiende a la que en mi opinión es la razón de ser y objetivo principal del trabajo físico en este periodo: contribuir a la formación del jugador joven proporcionándole herramientas útiles para la evolución y mejora de su juego.

Desde mi posición actual, participe del proceso formativo de cada jugador tanto desde el punto de vista técnico-táctico como desde la perspectiva del trabajo físico, considero que el posicionamiento de la Preparación Física en el ámbito formativo debe avanzar y evolucionar, otorgando en esta evolución un papel de máxima relevancia a la puesta en práctica de metodologías basadas en la integración e interrelación de contenidos físicos y técnico-tácticos. Esta concepción, basada en el planteamiento de una tarea que posibilita el trabajo, corrección y mejora tanto de cualidades físicas como de fundamentos técnico-tácticos, es, en mi opinión, una contribución más que interesante al proceso formativo del jugador joven, ocupando actualmente un lugar muy destacado en mi quehacer diario como Preparador Físico en categorías de formación.

APM

Un factor fundamental para el rendimiento del opositor: “La mentalidad”.

Como profesional de la preparación físico - deportiva compruebo cada día la importancia del factor mental sobre el rendimiento físico. Es por ello que considero necesario no solo el abordar con mi intervención en este ámbito la mejora física del opositor, sino también su preparación mental o psicológica, entendiendo esta parte de mi trabajo como fundamental para la obtención de a máxima puntuación posible en cada una de las pruebas de aptitud física.

Mediante la elaboración y puesta en práctica de una adecuada planificación del trabajo físico a realizar, fruto del estudio individualizado del aspirante y en coherencia con sus características, necesidades y objetivos, alcanzaremos un estado físico optimo, el cual posibilitara una disposición física favorable al rendimiento, pero: ¿Es suficiente contar con esta predisposición física para alcanzar tu máximo?...

Existen diversos factores psicológicos que pueden influir directamente sobre el rendimiento físico (estado de activación, capacidad de concentración, etc.), y, partiendo siempre de la necesidad de atender a la preparación del aspirante en todos ellos, considero que existe un factor o elemento psicológico clave que permite al opositor desarrollar sus capacidades físicas en su máxima expresión y, en consecuencia, que resulta determinante para la obtención de la máxima puntuación posible en aquella oposición a la que este decida presentarse. Este factor clave es: LA MENTALIDAD, un contenido de trabajo determinante pero habitualmente olvidado en la preparación del opositor.

En un proceso selectivo, al igual que sucede en cualquier competición deportiva o atlética, el deportista – opositor puede verse traicionado por su subsconciente al enfrentarse a situaciones de máxima exigencia física y mental. Esta circunstancia se pone de manifiesto con la aparición de pensamientos negativos como: no puedo, mi cuerpo no responde, no lo voy a conseguir… Es en ese momento clave en el que la mentalidad juega un papel fundamental: solo si el aspirante está preparado para afrontar ese tipo de pensamientos será capaz de superar sus propias barreras y alcanzara su máximo rendimiento físico, rentabilizando al 100% la predisposición física al mismo adquirida en su proceso de preparación y entrenamiento.

Recuerda: “Tu rendimiento físico-deportivo no solo depende del estado físico en que te encuentras, en gran medida, depende también de la mentalidad con la que afrontas cada reto.”

 
PIENSA EN POSITIVO, MANTENTE CONCENTRADO, MOTIVATE, CONFIA EN TU PREPARACIÓN,

¡HAZLO!

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